MPP. Oxon. Marcela Reynoso Jurado
El desarrollo tecnológico ha transformado profundamente la vida humana, pero su aceleración también plantea riesgos significativos para los derechos fundamentales, especialmente para quienes históricamente han enfrentado desigualdades estructurales. En este contexto, las Responsible Scaling Policies (RSPs) emergen como un marco crucial para asegurar que la innovación se despliegue con equidad, ética y justicia social, favoreciendo especialmente el avance progresivo de los derechos humanos de las mujeres.
Las RSPs son políticas orientadas a asegurar que los sistemas tecnológicos —particularmente los sistemas de inteligencia artificial, automatización y datos— se escalen de forma responsable, incorporando desde su diseño salvaguardas éticas, evaluaciones de impacto y mecanismos de inclusión. Esto es particularmente relevante en contextos donde las brechas de género pueden verse no solo replicadas, sino amplificadas por algoritmos opacos, sesgos de datos o decisiones automatizadas desprovistas de perspectiva de género.
Aplicar RSPs con enfoque de género implica atender preguntas clave: ¿Quiénes se ven beneficiadas o excluidas por una nueva tecnología? ¿Qué sesgos puede contener un modelo predictivo si fue entrenado con datos históricos discriminatorios? ¿Cómo se garantiza que los sistemas automatizados no repliquen estereotipos de género o reproduzcan patrones de violencia estructural?
Por ejemplo, al escalar sistemas de evaluación automatizada para otorgar beneficios sociales o clasificar riesgos en el acceso a servicios, las mujeres —especialmente aquellas en situación de pobreza, indígenas o víctimas de violencia— pueden ser injustamente clasificadas si no se contemplan las dimensiones interseccionales de su experiencia. Las RSPs permiten prevenir estos riesgos y, a la vez, abrir oportunidades para diseñar sistemas que favorezcan la justicia distributiva, la transparencia y la no discriminación.
Además, la implementación de RSPs puede fortalecer la progresividad en la garantía de derechos humanos, al establecer marcos de rendición de cuentas y monitoreo ex ante y ex post. Esto permite no solo prevenir daños, sino también corregir desigualdades preexistentes mediante mecanismos de mitigación específicos, participación significativa de las comunidades afectadas y revisión continua de los impactos sociales.
La inclusión activa de mujeres en la gobernanza tecnológica, en el diseño de políticas y en la evaluación ética de sistemas es otro pilar que las RSPs deben contemplar. No basta con “no discriminar”; es necesario transformar estructuras desde su raíz para garantizar una innovación que sirva como palanca de igualdad y no como obstáculo.
En síntesis, las Responsible Scaling Policies representan una herramienta poderosa para alinear el desarrollo tecnológico con los principios de igualdad sustantiva. Su adopción consciente y con enfoque de género puede ser un catalizador en la construcción de una sociedad digital justa, donde las mujeres no solo estén protegidas, sino también empoderadas.
Porque escalar sin responsabilidad es perpetuar la desigualdad. Pero escalar con ética y enfoque de derechos es avanzar hacia un futuro verdaderamente inclusivo.